Vicky y Majo me buscaron con una intención muy clara: querían construir una marca elegante, minimalista y con una percepción premium, aun cuando trabajaran con prendas de segunda mano. Su mayor deseo era resignificar el concepto, quitar los estigmas y demostrar que una prenda puede tener una segunda historia sin perder valor, estilo ni sofisticación. El proceso fue mucho más que diseñar una identidad visual. Construimos una marca con intención, delicadeza y coherencia estética. Trabajamos en un sistema visual minimalista, limpio y atemporal que proyectara exclusividad sin excesos. Además, dirigí la producción fotográfica en estudio para su catálogo de prendas, cuidando cada detalle para elevar la percepción de marca, y brindé asesoría estratégica para su evento, asegurando que toda la experiencia respirara el mismo concepto elegante y curado. Segunda Casa no solo vende prendas; propone una nueva forma de mirar la moda circular, desde la sofisticación y la intención.